Otro fin de semana en Londres
El viernes fue un día muy tranquilo, estuve en casa practicamente todo el día acabando unos temas que tenía pendiente. Para la noche del sábado si que había plan, me invitaron a ir a casa de Mikel en Lancaster Gate (con el grupo que estuve el martes anterior tomando algo al salir de las clases de inglés).
Pues había quedado a las 7pm en la puerta de metro de Lancaster Gate así que decidí salir con tiempo porqué no me gustaría llegar tarde. El DLR que me llevaba hasta Canary Wharf para variar estaba cerrado el fin de semana. Así que llegué caminando en escasos 10 minutos al centro comercial y me pasé por el Tesco a comprar algo de bebida. Con la bebida en la mano fui a coger el metro y sorpresa… ¡también estaba cerrado por obras! Habían cortado desde Green Park hasta Stratford por lo que prácticamente se podía decir que estaba incomunicado.
Los chicos del metro me dijeron que podía coger un bus (no me dijeron que número) hasta Bank y una vez allí con la Central Line llegar a Lancaster Gate. ¡Estupendo! Envié un sms diciendo que llegaría tarde, que tenía que averiguar que bus debería coger.
Después de preguntar en la parada decidí coger el 135 que me llevó no exactamente hasta Bank, pero ya me apañé para hacer trasbordo de Aldgate East hasta Liverpool Street y de allí hasta Lancaster Gate. Llegué como media hora tarde… pero eso no era todo (como ya he comentado algunas veces mi sentido de la orientación en Londres ha desaparecido) y tras recibir indicaciones sobre como llegar… me volví a perder andando por las cercanías de Lancaster.
Una vez en casa y resguardado del frío y de las bajas temperaturas de Londres estuvimos viendo unos cuantos cortos que había hecho Mikel como trabajos de la universidad, la verdad es que el chico tiene talento.
Una vez llegaron el resto de los invitados (a ver si recuerdo la lista: Mikel, Elena y Luis eran los que viven en ese piso. Luego estábamos Gabriela, Salva, Leire, Alberto y su chica – no me acuerdo de su nombre-, Ale y creo que no me olvido a nadie más) Elena nos deleitó con unos spaghetti. Y nada pues luego ya estuvimos jugando y tomando algo hasta que se acabó la bebida. Por lo que me apunté con Salva y Alberto a intentar comprar algo de alcohol a eso de las 3 de la mañana… lo único que conseguimos fue mear entre unos arbustos y poco más ya que a partir de las 11pm no venden así que nos fue imposible.
De vuelta a casa, seguimos jugando a algo y Mikel convenció a Leire para ir de nuevo a intentar comprar algo… ¡volvieron con cerveza! Lo que no pueda conseguir una mujer…
Pues nada, a las 5 de la mañana muchos ya estábamos cansados y otros dormidos en el sofá… a Leire se le ocurrió la brillante idea de hacer una tortilla de patata (si si como lo oís) para hacer tiempo a que abriera el metro. ¡Estaba riquísima! Al final se hicieron las 7 de la mañana y unos cuantos pusimos rumbo al metro. Por mi parte, era consciente que mi linea de metro estaba cerrada y me tenía que inventar algo con urgencia para volver a casa, necesitaba mi cama.
Creo recordar que fui hasta Aldgate East de nuevo y allí volví a coger el bus 137 igual que a la ida, tonto de mi lo cogí en sentido contrario y tuve que bajar y esperar al otro bus. Me acabé acostando con la tontería a las 8.30 de la mañana y para colmo de los colmos, hacía sol.
El domingo ya os lo imagináis… todo el día tirado por casa.
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